1. Economía
Aunque las carretillas elevadoras de gas tienen un coste de compra ligeramente mayor que las carretillas elevadoras diésel, sus costes de combustible son relativamente bajos debido a la combustión más completa del gas. Además, en comparación con las carretillas elevadoras eléctricas, las carretillas elevadoras de gas no requieren carga de batería, lo que ahorra mucho tiempo y dinero. También tienen una vida útil más larga.
2. Seguridad
Las carretillas elevadoras de gas emiten gases de escape más limpios que las carretillas elevadoras diésel, lo que reduce la contaminación ambiental. Además, debido a que el gas en sí es inherentemente no-inflamable, los montacargas a gas son más seguros y confiables de usar.
3. Aplicabilidad
Los montacargas a gas no están restringidos por las condiciones de carga o los entornos operativos y son adecuados para una variedad de aplicaciones, incluso en interiores y exteriores, en altas temperaturas y en ambientes húmedos. En comparación con las carretillas elevadoras diésel, las carretillas elevadoras de gas son más silenciosas y más adecuadas para entornos sensibles al ruido-.

4. Facilidad de operación
Los montacargas a gas son relativamente sencillos de operar; simplemente encienda el gas y el interruptor de encendido para comenzar. Además, repostar es más cómodo; simplemente reemplace el tanque de gasolina.
Los montacargas a gas son económicos, seguros, aplicables y fáciles de operar, lo que los hace ampliamente utilizados en diversas aplicaciones. En comparación con otros tipos de carretillas elevadoras, las carretillas elevadoras de gas tienen más ventajas y serán más promocionadas y utilizadas en el futuro.
